LA CARTA DE EDIO CORTES LARA, EL HOMBRE QUE LUCHA POR SU SALUD Y LA INJUSTICIA

Mi nombre es Edio Cortes Lara, R.u.t  N° XXX-X, domiciliado en Guatemala N°3298-C, Sector Compañía Alta, La Serena, teléfono celular N° 946219193, Correo: ediocortes@gmail.com trabajador de la Empresa Boart Longyear Chile Ltda. Contratista en Sondaje en yacimiento candelaria en la comuna de Tierra amarilla. En dicha faena sufrí un accidente con atrapamiento, lo cual hasta el día de hoy la Empresa y los que presenciaron mi accidente y el origen de mis dolencias han negado todo, fueron fiscalizados por la Dirección Nacional del Trabajador, donde los argumentos ofrecidos no fueron comprobados saliendo a la luz muchos engaños.
Con respecto a la atención de ACHS y Policlínico ESACH Candelaria existen muchas irregularidades, adulterando información e incluso tribunales, lo cual hasta el día de hoy me perjudica.

Antes de ser contratado por Boart Longyear, trabaje para la empresa contratista en perforaciones y explosivos E.R.D., en yacimiento minero El Tofo, con contrato de perforista y manipulador de explosivos desde diciembre 2008 hasta octubre 2011, para Boart Longyear trabaje desde enero 2012 hasta agosto 2013, con contrato de ayudante de sondaje, donde mi función era especialista en movimiento de herramientas (acople y desacople de barra HQ – NQ)

El 25 de junio de 2013 a las 01:00 horas de la madrugada trabajando en las dependencias de la Minera Candelaria, en la tercera noche de mi ciclo de turnos de 10 x 10, al sacar barras del pozo de sondaje, para cambiar la corona, (herramienta de corte) acción que implica acoplar y desacoplar barras de sondaje, para lo cual se usa un elevador llamado tapón, al maniobrar sufrí  un fuerte tirón en la muñeca y brazo derecho, que me impidió reaccionar coordinadamente en el desacople de una columna de barras de 6 metros, la que se me vino encima, reaccione corriéndome hacia el lado evitando que me golpeara la cabeza, pasándome a llevar y golpeándome muy fuerte en el brazo siniestrado, quedando atrapado en la estructura de la máquina. Este hecho se produjo de una mala maniobra del operador que tenía a la fecha del accidente, contrato como ayudante de sondaje.

En la fecha del acontecimiento 25 junio de 2013, estaba realizando el trabajo acople y desacople de barra, esta acción produce un trabajo desmedido, porque al maniobrar el tapón elevador (entre 15 y 20 kilos aproximadamente) con una llave Stillson 36” (9 kilos aproximadamente) y mover las colleras de barras de 6mts (70 kilos aproximadamente), como usted concluirá que los efectos antes mencionados de sufrir un fuerte dolor en la muñeca son productos de las acciones repetitivas tomando como consideración que la profundidad de los pozos mayoritariamente eran de casi dos mil metros, esto habría originado el tema del incidente de la muñeca y brazo derecho.

Cuando las barras se vienen a más de 9 mts de altura, caen y me golpean (más de 90 kilos) incluyendo el tapón elevador, el cable de arrastre y la velocidad que toma, esto agravo el dolor de la muñeca y brazo derecho más el efecto de la actividad repetitiva, esto genera en el hecho de mi convalecencia se transformara en una situación dolorosa que hasta el día de hoy se manifiesta.

El impacto producido por el accidente, como se va a detectar que en mi brazo derecho no hubo presencia de consecuencias físicas, si producido el evento y posterior atención en ESACH (Policlínico Candelaria) se me lleva a una camioneta para tomar reposo, corroborado en la declaración jurada del supervisor Edmundo Araya pese a que seguí con fuertes dolores.

Es esta la situación que ha generado las seberas secuelas que mantengo, valdría preguntarse ¿si el trabajo que vengo haciendo 2 años en la función de movimientos de herramientas, no genero impacto? Es esta una etapa para la enfermedad profesional.

Como consecuencias hasta el día de hoy sigo con malestares en mi brazo siniestrado, imposibilitado de encontrar trabajo alguno en el rubro de la minera que es mi especialidad perforista de equipos neumáticos y manipulador de explosivos.

Producido el evento traumático laboral, la cuadrilla de trabajo decide ir primero a colación  y en ese instante el supervisor de la empresa Longyear, Don Edmundo Araya, me traslada al policlínico de Minera Candelaria, en donde soy atendido por el paramédico de turno, estando con mucho dolor, me pide relatar lo sucedido en una declaración escrita, no la pude hacer con el miembro accidentado, solo escribí algo, por tanto tomo oralmente el resto del relato; este finalmente me inyecta y me da algunos medicamentos hasta que me viera el doctor, me dejan en una camioneta unas siete horas a la espera de que me evaluara el médico.

A las 08:00 horas, me evaluó el doctor de la Minera candelaria Don José Kong, me da reposo, dos días, ante lo cual el Supervisor Don Edmundo Araya me traslada al campamento de Longyear para que los hiciera en dicho lugar.

El dolor se mantiene y crece el día 25 de junio 2013 y por decisión de los señores Jaime Vidal y Francisco Medina, ambos prevencioncitas de la Empresa Boart Longyear, deciden llevarme nuevamente el día 26 al policlínico. Me atiende el Dr. Kong y me hacen tratamiento de vena, aplican masajes en mi mano y brazo derecho, luz para el dolor y me dice personalmente que tengo que ser derivado a la ACHS.

La empresa personificada en Jaime Vidal y Francisco Medina, unilateralmente, deciden hacer caso omiso a las recomendaciones del médico y no me envían a la ACHS, dejándome bajo presión y amenazas en el campamento de la empresa durante 7 días, ofreciéndome vacaciones a posterior, para que me recuperara en casa. Por otra parte, me decían que como el accidente fue de noche, todos tendríamos problemas con mandante Minera Candelaria, que pararían las maquinarias, en fin, una cantidad de argumentos por los cuales resultaba inconveniente que me asistiera la ACHS.

El 12 de julio de 2013, en mi periodo de descanso, ante el permanente dolor en mi brazo y por temor a perder mi fuente laboral, decido ver a la Dra. De Medicina General (partículas) Lucia Vilches, la cual me da 7 días de licencia, una vez que expira dicha licencia, insisto con la empresa para que me derive a la ACHS, BOART Longyear insiste en que debo seguir viéndome por fuera.

La Dra. Lucia Vilches me otorgo un certificado por cuadro de dolor e impotencia funcional de muñeca y brazo derecho por trauma laboral.

Molesto, fui por mi propia cuenta el día 19 de julio a la ACHS de la comuna de La serena, allí me dieron atención médica y un alta con seguimiento, antes que me atendieran, se comunicaron con la Empresa.

El día 22 de julio, apenas llegue a RR.HH de Boart Longyear, estaban todos molestos por la acción que había realizado, en ese mismo acto me entregaron la carta de despido por necesidades de la Empresa.

En resumen la Empresa Boart Longyear en todo momento impidió mi traslado hacia la ACHS para no reportar mi accidente.

Ya desvinculado totalmente de la Empresa, en La Serena ACHS me siguió atendiendo como accidentado, el Dr. Que trata mi caso, Nelson Cerpa, el cual ordena terapias a cargo de la Dra. Marcela Castillo Tabilo (Kinesióloga) existe un certificado de ella hacia mi persona, en donde figura lo mal que estaba mi brazo siniestrado. El 22 de agosto, me infiltran el codo derecho, me hospitalizan el 25 de septiembre hasta el 11 de noviembre por el mismo accidente del trabajo, mi última terapia fue el 15 de octubre. El 22 de octubre fui derivado a Santiago al hospital del trabajador ACHS argumenta mi falta de empleador a mi condición de finiquitado de la Empresa.

El 14 de noviembre, en la comuna de La Serena, la ACHS me realiza una entrevista, que según ellos es un APT (Análisis Puesto de Trabajo) y allí ordenan que se investigue mi accidente. El Dr. Atilio Núñez Navarro, funcionario de la ACHS, decide no atender más, hasta que se cierre mi caso, me dice ¿si quiero trabajar? ¡Si se me agudiza la lesión, es responsabilidad mía!

El 16 de enero de 2014, me dirijo a SUSESO en la ciudad de Santiago, para hacer el reclamo correspondiente por lo que me está pasando y dar a conocer esta injusticia laboral.

El día 20 de febrero de 2014, fui citado a la ACHS, Serena donde se me explica y da a conocer que la Empresa Boart Longyear y ESACH (Policlínico Candelaria), aportaron información a ACHS Copiapó y en conjunto se investigó mi caso, llegando a la conclusión que no es laboral y que no seré atendido como paciente de accidente laboral. Señalo que ACHS Copiapó me envió un documento con fecha 4 de marzo de 2014, donde señala que un ingeniero de Prevención de Riesgos considero que no existía evento alguno. La dirección del trabajo fiscalizo y solicito la revisión del Informe Técnico de investigación de accidentes graves y fatales del organismo Administrado Mutual de Seguridad CChC, no hay evidencias de su realización.

Recalco que jamás ACHS Copiapó solicito mi versión de los hechos, que se han vulnerado mis derechos, jamás fue reportado mi evento y se ha ocultado mucha información de lo sucedido el 25 de junio de 2013; no se me entrego ninguna información por escrito.

El miércoles 26 de febrero de 2014, me dirigí a ACHS, ante mi insistencia y posterior entrega de carta de reclamo (que hasta hoy no tiene respuesta por parte de ACHS), se me entrega un documento por escrito, por primera vez, en el cual se me da a conocer que no me atenderán más  y que no quiero reposo laboral, esta información después de 7 meses.

Estoy haciendo un reclamo por no reconocerse mi evento traumático laboral y el origen de mis dolencias como del trabajo, tanto por la Empresa que me contrato, como por parte de la Empresa Mandante. Lo que me ha impedido que me hagan todas las prestaciones médicas para sanar las secuelas.

En mi caso, solicite las fiscalizaciones por parte de la Dirección Nacional del Trabajador, para ellos demostrar las irregularidades y contradicciones entre ACHS, trabajadores que estaban en la jornada del evento, la empresa Boart Longyear y ESACHS policlínico Candelaria.

Lo que intente demostrar en mi primera apelación en SUSESO, que bajo presiones y engaños se ocultó mi evento traumático laboral y sobre todo el origen de mis malestares sobre mi brazo derecho, y ahora con las distintas fiscalizaciones aporto nuevos antecedentes, donde se demuestran muchas contradicciones.

En los certificados de atención ESACHS Policlínico Candelaria, sobre mis atenciones, no establecen que mis malestares sean originados por enfermedad común, existe un informe médico por parte del Dr. José Kong Luengo medico ESACHS, donde establece que fui atendido solamente los días 25 – 26 de junio 2013, no figura en ningún lugar que mis malestares fueran de origen por enfermedad común.

Señalo que el día 20 de diciembre 2013 me dirijo a ESACHS, en la ciudad de Copiapó para solicitar ficha clínica y antecedentes médicos, queda el compromiso de ESACHS de enviar la documentación restante, lo cual no fue así, me la hacen llegar con fecha 13 de marzo 2014, después que realice una huelga de hambre los días 12, 13, 14 de marzo 2014, afueras de la minera mandante Candelaria, esta documentación contiene muchas irregularidades y borrones muy notorios, ahí recién se me da a conocer por escrito que mi caso es enfermedad común.

El paramédico Freddy fuentes Salas (ESACHS), declara que no sabe el origen de mis molestias, lo cual no es así, fueron declarados y reconocidos por el supervisor Edmundo Araya Villegas.

El Dr. José Kong (policlínico ESACHS) declara que le describo que no preciso la causa especifica del dolor, que jamás me dio reposo, porque no estaban facultados para ello, lo cual es desmentido en la declaración del supervisor Edmundo Araya Villegas en donde me dicen que podía ser una molestia propia por el trabajo repetitivo que estaba realizando y me dieron reposo.

Es claro que injustamente para perjudicar mi persona y así evitar una investigación para que mi caso sea catalogado como una enfermedad profesional, personal de ESACHS, omitió información del origen de mis malestares de mi declaración, incluyendo los dolores que vivía en ese momento deje establecido el origen de ellos, también declarado y corroborado por el supervisor de turno Edmundo Araya Villegas, el operador Cristian Zarricueta, los ayudantes Hernán Burgos y Juan Contreras, lo cual establecen que fue en el movimiento de barras.

Boart Longyear, ofrece en tribunales pruebas que fui atendido en día 27 de junio 2013, para evaluación de acuerdo a lo solicitado por el doctor, lo cual no es así, corroborado por las fiscalizaciones sobre ESACHS (Policlínico Candelaria) y las declaraciones del Dr. José Kong Luengo.
Ofrecen presentar documentación sobre licencia médica iniciada el 22 de julio 2013, en el cual afirman que fue presentada en el servicio de Salud Fonasa por 10 días, habiendo sido fiscalizada Boart Longyear, no es exhibida dicha licencia.

Declaran que fui derivado por ellos a la ACHS de La Serena, otro engaño mas que fue desmentido.
Afirman que después del origen del evento termine trabajando mi turno normalmente firmando los registros respectivos, a través de las fiscalizaciones es desmentido tajantemente por no demostrar documento alguno firmado por mi persona, queda en claro que jamás ingrese nuevamente a la faena minera Candelaria, también afirmado por el supervisor Edmundo Araya Villegas y el operador Cristian Zarricueta.

Con respeto a la ACHS jamás se me informo sobre mis altas médicas, todas las atenciones por pare de ACHS fueron bajo clase atención ACCIDENTE DEL TRABAJO.

El DR. Atilio Núñez Navarro, médico cirujano ACHS. La Serena envía documento a tribunales donde declara que mi dolor no se debe a ningún hecho traumático sino a esfuerzo realizado en mi trabajo habitual. Queda en claro que jamás investigo mi caso hasta esa fecha porque ACHS recién me hizo un APT el 14 de noviembre 2013.

Hasta el día de hoy no sé quién es Verónica Vilches Gaete, Kinesióloga según ACHS responsable de mi caso, existe un informe Kinésico de Marcela Castillo Tabilo, ella es la Kinesióloga que trataba mis malestares, ese certificado no es tomado en cuenta.

El 14 de noviembre fui citado a un APT con la profesional Daniela Villanueva Videla, entrevistado en una oficina, le declaro todo lo acontecido, ella ofrece el compromiso de ir a terreno en conjunto para investigar lo irregular de mi caso, lo cual no fue así.

Solicito que se me efectué una evaluación del puesto de trabajo para verificar una eventual relación de causalidad entre la lesión por el trabajo desempeñado.

Pido ser entrevistado por su equipo de trabajo, para dar detalles de lo anormal que ha sido mi caso.

Aporto antecedentes de atención de ACHS, Policlínico ESACH Candelaria y documentación donde queda establecida la adulteración de información y engaños sobre mi persona.

Esperando vuestro apoyo en estos momentos difíciles. Estimado, que tome conocimiento de mi caso y este sea reconsiderado, para demostrar que gracias a las fiscalizaciones de la Dirección Nacional del Trabajo, La Empresa Boart Longyear no pudo comprobar sus argumentos ofrecidos en Tribunales del Trabajo, dejando en claro que hasta el día de hoy La Empresa y los que presenciaron mi evento traumático laboral y el origen de mis malestares siguen negando todo, con respecto a la atención por parte de ACHS, existen muchas irregularidades adulterando información, incluso en Tribunales y así se reconozca que mi caso es laboral y poder recuperar mi derecho de atención médica.

Esperando una favorable respuesta me despido, muchas gracias.

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