LA CULTURA HUENTELAUQUEN (10000 a 4000 a. C.)

La cultura Huentelauquén fue un pueblo prehispánico de cazadores y recolectores que vivió en el norte chileno entre los años 10000 a 4000 a. C., formando parte de la época conocida como “arcaico temprano” posterior a las primeras muestras de poblamiento americano. Descubiertos por Jorge Iribarren en 1961 excavando en la localidad de Huentelauquén, desembocadura del Río Choapa. Sus restos han sido encontrados en la costa entre las ciudades de Antofagasta y Los Vilos
Costumbres
Habitaban en ambientes costeros con agua dulce disponible donde instalaban sus carpas elaboradas con cuero y huesos de ballenas. En algunos casos también ocupaban cavernas. Su alimentación se basaba primordialmente en productos marinos, dependiendo del sitio que hayan habitado, en el norte su dieta abarcaba mas peces y mariscos, y más al sur, al entrar en contacto con los valles su alimentación se complementaba con la recolección de frutos y semillas, obteniendo del mar sólo mariscos. A esta cultura son asignados ciertos petroglifos con figuras de peces encontrados en la costa de la región de Atacama. Realizaban labores de cestería, cuyos fragmentos han quedado registrados en los cementerios, además elaboraban harina con las semillas de los pastos veraniegos. Algunos autores han asociado a este complejo con el Complejo Cárcamo, de épocas similares pero solían ocupar el territorio interior del Norte Chico
Objetos Líticos
Esta cultura practicaba un intenso uso de las piedras, las cuales eran agujereadas y pulidas para diversos usos, puntas de flecha pedunculadas, cuchillos, acomodar aposentos y en especial unas piedras con formas geométricas poligonales cuyo uso se desconoce, pero son muy frecuentes en conchales pertenecientes a este complejo cultural. Algunos poseen cierta pigmentazión rojiza dada por el uso de tierras colorantes. Objetos similares han sido encontrados en la costa de California donde se han denominado Cogged Stones, hasta este momento no se ha esclarecido algún nexo.
Espiritualidad
Poseían concepciones de un mundo post-mortem, por lo que mostraban cuidado en sus entierros, los cuales podían ser grupales. Los individuos eran enterrados con pocos accesorios, en su mayoría eran productos alimenticios o con puntas de lanza. En Huentilauquén algunos individuos fueron enterrados de cúbito dorsal directamente en la arena en posición de Este a Oeste, con la cabeza hacia el Este, sobre la cima de las dunas circundantes, y llevaban sobre el pecho una o dos puntas de lanza de cuarzo transparente de entre 20 y 25 cm de largo. Estos primeros dos entierros fueron encontrados por Edmundo Edwards en 1954 y tanto las osamentas como también las puntas de lanza fueron entregadas al Sr. Jorge Iribarren en el Museo de la Serena.
Fines del Complejo
Las incursiones al interior y el contacto establecido con el Complejo San Pedro Viejo, en el valle del Río Hurtado pueden haber absorbido parte de esta cultura. En el norte fueron reemplazados por pescadores más avanzados, ubicados dentro de los pueblos pre-alfareros y por el sur por el Complejo Papudo.

Redacción: Erick Puelles P.

 

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