VIRGEN DE PALO COLORADO (QUILIMARÍ)

Corría el siglo XVIII, al dar el último hachazo a un árbol de Palo Colorado, en la hacienda del mismo nombre, un leñador descubre un trozo de madera con la clara figura de una virgen, como si la misma naturaleza la hubiese tallado. Así comienza la leyenda de la «Virgen de Palo Colorado» una de las figuras más veneradas de Los Vilos.
El leñador llevó el misterioso hallazgo al dueño de la hacienda que creyendo adivinar en este hecho algún designio sobrenatural, le construyó un oratorio para venerarla, que se encuentra hoy en el Km. 205 de la ruta 5 Norte.
Cuando su fama se extendió, el cura párroco de Quilimarí, el poblado más cercano y que en aquel entonces pertenecía al departamento de Petorca, decidió llevar la virgen a su iglesia. De allí desaparecería 3 veces, para ser encontrada cada vez, en el sencillo oratorio del fundo donde fue descubierta.

Su misterio creció cuando, en medio de una epidemia de viruela, los enfermos, que eran aislados en un campamento en la playa, comenzaron a hablar de una bella señora que les daba tizanas a una hora en la que nadie los cuidaba. Luego una anciana descubrirá que la figura de madera tenía orlas de arenilla y marcas similares a la viruela. En otra ocasión, una goleta que naufragaba en Pichidangui en medio de una tempestad. El capitán que poco podía hacer con los fondos rotos de la nave, le prometió a la virgen que llenaría con su nombre la comarca si le ayudaba. Entonces él y su tripulación vieron como el casco se cubrió de ramas y frutos de Palo Colorado.

El 16 de julio de cada año la virgen de Palo Colorado es homenajeada con bailes, cantos y procesión en el Valle de Quilimarí, en medio del fervor de quienes dicen que hasta hoy, la virgen continúa obrando milagros.

LEAVE A RESPONSE

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A %d blogueros les gusta esto: